- Dinamización de la industria interna. Es necesario que Trujillo incremente la participación de su industria, de una forma mucho más diversificada. Esto es lo único que le garantiza el desarrollo de nuevos mercados internos. La industria genera la necesidad de bienes y servicios, que bien pueden producirse en Trujillo. También es apremiante trabajar sobre la competitividad de la industria trujillana, lo cual expandirá nuestras posibilidades de crecimiento en el futuro y junto al crecimiento de la demanda interna, permitirá generar mayor calidad de vida a la población.
- Asociatividad de las MYPE. La gran empresa no debe competir con las MYPE, sino complementarse. La mayor demanda interna debe impulsar la conformación de redes de MYPE que sean productoras de bienes y servicios estandarizados. Si esto no ocurre la gran empresa buscará otros mecanismos para dotarse de estos insumos y desplazará a la MYPE. Un claro ejemplo de esto son los servcios de procesamiento de alimentos que contratan los grandes centros comerciales a las redes de productores locales.
- Promoción de los grandes capitales privados. Se debe recurrir a capitales privados para las grandes obras que requiere nuestra ciudad, sobre todo en materia de servicios básicos como tratamiento de residuos, reciclaje del agua, vivienda y transporte urbano. Reglas claras de juego, así como el desarrollo de proyectos estratégicos deben ser comunicados asertivamente y en forma urgente a los grandes capitales del mundo. Sin embargo, estos no deben acaparar las actividades que permitan sostener una influencia geopolítica, como claramente constituye el manejo de puertos y aeropuertos y el desarrollo energético.
- Promoción de la integración comercial. Por razones económicas y culturales, La Libertad debería constituir una macrorregión junto a Lambayeque y Cajamarca y buscar puentes de integración con San Martín, futura puerta de ingreso al Brasil. Se deben establecer vuelos directos internacionales hacia y desde Trujillo. Debe constituirse una Autoridad Regional Portuaria que desarrolle Salaverry sin comprometer ambientalmente el litoral trujillano.
- Desarrollo habitacional. Trujillo tiene un déficit importante de viviendas que actualmente no cubre la inversión privada. Por otro lado, el desarrollo urbano está aplastando el desarrollo de nuevas áreas verdes y espacios de recreación común. Es necesario culminar el proceso de titulación en áreas marginales e impulsar servicios que hagan atractiva para la empresa privada los grandes proyectos habitacionales que requiere la ciudad. Asimismo, urge sentar las bases legales para una expansión urbana vertical, es decir, en 10 años Trujillo debería estar preparado para la construcción de edificios mayores de 10 pisos, lo cual supone una actualización de un plan de desarrollo urbano que incorpore nuevos principios técnicos, especialmente en lo relacionado al reforzamiento de las bases.
- Sostenibilidad ambiental. Se debería contemplar el desarrollo de fuentes propias y renovables de generación energética. Esto no sólo permitirá el cremiento de la industria, sino que incrementará enormemente la calidad de vida de la población. Es importante trabajar sobre la mitigación de los impactos ambientales que originará el Cambio Climático, especialmente en relación al acceso al agua potable, corrupción del litoral oceánico y la generación de desastres naturales.
- Nuevo sistema de transporte. El transporte público debe mejorar su cobertura. Para ello nuevas líneas que se desplieguen por la ciudad, junto a vehículos de mayor capacidad son necesarios. El aumento de la densidad poblacional en el área urbana, así como la estrechez de las vías obligará a la creación de un sistema de corredores exclusivos y ejes de interconexión rápidos, pero también debemos trabajar a 15 años, cuando la población haya crecido un 50%, en un sistema de lineas ferroviarias, que cubran distancias más largas.
- Sistema de seguridad eficiente. Deben desintegrarse las bandas de crimen organizado. Esto garantiza la seguridad de la población y la promoción de la inversión privada. Debe reducirse el número de delitos comunes en base a un manejo de prevención que articule los esfuerzos de la Policía Nacional, el Sistema de Seguridad Ciudadana y los servicios privados de prestación de seguridad. Será necesario dotar a Trujillo de más agentes que resguarden el orden público, así como un sistema de vigilancia de rápida comunicación, base de datos del delito integrada y red de monitoreo permanente. Estos esfuerzos deben articularse a un sistema de justicia más eficiente y un sistema penitenciario más riguroso.
- Educación universal y de calidad. Se debe priorizar la educación inicial y la educación técnica. La primera asegura el desarrollo de habilidades y la segunda crea condiciones para el trabajo. Es importante promover la educación pública de calidad, en la línea del rol subsidiario del Estado. Se debe mejorar el acceso a la información de los sectores educativos más precarios, a fin de reducir las diferencias con la educación privada.
- Programas sociales eficientes. Los programas sociales deben servir como instrumento de mitigación de la pobreza y desigualdad y no como un desincentivador de la productividad humana. Deben ser mejor asignados y medidos , en base a indicadores de desarrollo humano precisos. Urge programas de salud y asistencia alimentaria de mejor calidad, que garanticen una vida digna y el aprovechamiento del potencial de cada individuo.
domingo, 9 de enero de 2011
EL FUTURO ES HOY
Creo firmemente que es posible colocar a Trujillo en un expectante segundo lugar en grado de importancia en el país. Es necesario realizar una prospectiva sobre su realidad hacia el bicentenario, en el sentido más general. Diez son las necesidades apremiantes que deberá afrontar hoy nuestra querida Capital de la Primavera para siquiera permitirse esta no tan lejana posibilidad:
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